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ARMINIUS/ARMINIO/HERRMANN

Nadie es más vulnerable que aquel que nada teme. Esta frase, extraída de una cita de Marco Veleyo Patérculo (Marcus Velleius Paterculus), un historiador romano de la época (siglo I d .C.), hace referencia a la derrota militar que los germanos infligieron a las legiones de Quintilio Varo (Quintilius Varus). Desde su base de Westfalia (Sicambria), el general avanzó con veinte mil hombres para sofocar una insurrección. No podía imaginar entonces que un hombre, entrenado y educado por ellos mismos, haría probar a los romanos un poco de su propia medicina. Los seguidores de Arminio (en latín, Arminius; en alemán, Herrmann) aplastaron prácticamente hasta el último legionario, tras una emboscada tendida en los frondosos bosques de Teutoburgo (Teutoburgum). Este revés inesperado frenó las ambiciones en Germania de Augusto, quien buscaba una expansión de su imperio al este del Rin (Rhenum).

 

El joven y ambicioso caudillo querusco (Cheruscus) no aceptaba la sumisión a Roma e ideó un plan contra las pretensiones del Emperador. Jugaba para ello con una baza infalible: contar con la confianza de Varo. Desde esta posición privilegiada, organizó una encerrona a las legiones en un terreno favorable para compensar la inferioridad militar de sus guerreros. Sorprendidas, agotadas y sin capacidad de maniobra, las tropas de Varo sucumbieron en lo que representó la primera gran derrota del recién estrenado imperio y el nacimiento de un héroe para el imaginario colectivo del futuro pueblo alemán.

 

Esta importante batalla encierra otra lectura, al convertirse en ejemplo de la peculiar convivencia que mantuvieron romanos y “bárbaros”. Mundos ocasionalmente en conflicto, otras veces aliados, pero en cualquier caso vinculados a través de complejas relaciones de dominación y dependencia, aunque también de ósmosis. Los pueblos bárbaros aprendieron de Roma cómo gobernar, al tiempo que asumían la cultura clásica. Pero su conciencia osciló a lo largo de los siglos entre la romanización y la fidelidad a sus raíces. Es el caso de los queruscos y de su caudillo Arminio, de cuya gesta histórica se conmemoran dos mil años en este otoño.

(Isabel Margerit: editorial en la revista “Historia y vida” nº 10 del año 2009)

 

Arminio, al que el historiador romano Tácito nombró como el «gran libertador de Germania», nació en algún lugar de la actual Sajonia (Alemania) hacia el año 16 a. C., justo cuando las legiones de Octavio Augusto acababan de someter los últimos focos de resistencia cántabros en Hispania.
Arminio, era el hijo de Segimer (
Segimerus), caudillo de la tribu germana de los queruscos. Segimer estaba acostumbrado a pactar con los romanos, lo que le granjeó su amistad y la ciudadanía romana, distinción que fue extendida a su familia, incluido su hijo Arminio.


Arminio, que poseía grandes dotes militares sirvió en el ejército romano entre el 1 d.C. y el 6 d.C., con apenas 20 años (4 d.C.). Con su paso por el ejército aprendió el arte de la guerra y la política de Roma. Con el regreso a su patria, hacia el año 7 d.C., se encontró que su pueblo estaba oprimido por el gobernador romano Publio Quintilio
Varo. El gobernador Varo estaba convencido de la superioridad romana ante los germanos a los que consideraba pueblos primitivos, haciendo que su gobierno no reparara en hostilidad con sus gobernados, creando así un clima de malestar entre las tribus germanas, que seguían aspirando a la libertad debido a su carácter belicoso e indomable.

Visto este abuso de poder del gobernador, Arminio no dudó e inmediatamente empezó a formar una sublevación de los queruscos junto a otras tribus de la zona, las marsios, los chattis y los bructerios, sumando en total una fuerza de 20.000 hombres.

En septiembre de ese año, el ejército romano se retiraba a sus campamentos del oeste del Rin para pasar el invierno, pero cayó en diversas tretas concebidas por sus hasta entonces amigos germanos. Hicieron creer a Publio Quintilio Varo que una tribu cerca del río Weser se había rebelado, haciendo que se dirigiera hacia allí. En su camino estaba el bosque de Teutoburgo donde Arminio había dispuesto una mortífera emboscada que les pilló por sorpresa.


Durante dos días los romanos fueron atacados desde las alturas de los árboles. Varo, al no disponer de tribus auxiliares para repeler el ataque intentó entablar una negociación, pero Arminio, que tenía otros planes, atacó el campamento de Varo.

Arminio y su ejército aniquilaron las tres legiones romanas de Publio Quintilio Varo en la batalla del bosque de Teutoburgo, haciendo retroceder a los romanos hasta el Rin. Esta derrota llevó al gobernador Varo al suicidio. Los pocos supervivientes del ejército romano huyeron, muriendo muchos por el camino; sólo 400 soldados de más de 30.000 salieron vivos de la carnicería.

La clades variana (‘la derrota de Varo’) impactó a Augusto. El historiador romano Suetonio señaló que Augusto se tomó el desastre tan a pecho que «siempre celebró el aniversario como un día de profundo pesar» y «a menudo se golpeaba la cabeza contra una puerta y gritaba: “¡Varo, Varo, devuélveme mis legiones!”».
Tras la derrota, Augusto destituyó a todos los germanos y galos de su guardia personal y mandó a Germánico, su sobrino, a rescatar las águilas de las tres legiones, que eran consideradas objetos sagrados para los romanos, y también para hallar el lugar de la batalla de Teutoburgo y dar a los soldados caídos el final necesario y recuperar lo máximo posible de las pérdidas de las legiones. En el año 13 d.C., bajo el mando del general Julio César Germánico, el ejército romano, compuesto por 80.000 hombres invadió Germania, encontró y enterró a los muertos de las legiones de Varo, recuperando las águilas más gracias a la diplomacia que a la guerra.

En el año 15 d.C. el general Germánico atacó nuevamente los asentamientos germanos capturando en uno de ellos a Thusnelda, la esposa de Arminio, que fue entregada a los romanos por su propio padre, Segestes, jefe de un clan cliente de los romanos que se oponía directamente a la política de Arminio. A estas diferencias de opinión se tiene que sumar que Thusnelda había sido prometida como esposa a otro hombre pero que se fugó con Arminio, desposándose con él después de la batalla de Teutoburgo.
Aunque Germánico y sus legiones junto a sus tropas auxiliares tuvieron que retirarse, se proclamó vencedor y se llevó a Thusnelda, la esposa de Arminio a Roma, donde fue exhibida en el desfile de la Victoria en el año 18 d.C. Thusnelda nunca pudo regresar a su tierra ni volver a ver a su familia, desapareciendo de la historia. Tumélico, el hijo de Arminio que ella tuvo en cautiverio, fue entrenado como gladiador, muriendo en un encuentro entre gladiadores antes de cumplir los 30 años de edad.

Con 37 años, en el 21 d. C. , Arminio fue asesinado a traición por miembros de su familia política.

(artículo de F. J. Alberca en la página bibliocriptana.wordpress.com)

 

Arminius, ruler of the Cheruscans.

  • Born c. 19 BC
  • Died c. 19 AD
  • Enemy of Rome: War chief of the Cherusci,who led Germanic resistance to the Roman advance beyond the Elbe. Destroyed Varus and three roman legions in an ambush at the Teutoburger Wald in 9 AD.

When Roman power was advanced from the Rhine to the Elbe, Arminius had initially accepted the situation. He graduated to Roman citizenship - in those days a considerable honour - and a military command in the imperial auxiliaries. But by 9 AD, he was disgusted by what he saw as Roman oppression and secretly organized a revolt, which involved contingents from a large number of Germanic tribes.

Pretending friendship, he lured the Roman governor of Germany, Quinctilius Varus, with a huge force of three legions (c. 15,000 men) and a large number of auxiliaries into an ambush in the so-called Teutoburger Wald. Part of the battle site has recently been identified near Kalkriese, about 16 kms north of Osnbruck, in northern Germany.

The Roman army found itself trapped between wooded hills and deep marshes. In a three-day running battle it was crushed. Varus himself committed suicide as his command was massacred around him, with few escaping. The emperor Augustus’s dying words were: ‘Varus, give me back my legions.’

Even after this huge victory, Arminius won only temporary allegiance from his people. In the face of the Roman counterattack and his own aspirations to kingship, support melted away from him and towards his uncle Inguiomerus. First his family was taken captive and then he himself was eventually killed by his own people.

In the modern era, he was turned anachronistically into a symbol of triumphant German nationalism, but the monument erected to him at Detmold in 1875 is 70 km south of the real battlefield.           (texto de la página de la BBC)

 Monumento a Herrmann en el bosque de Teutoburg.

 Portada del disco que contiene la ópera compuesta por Haendel.Supuesta imagen de Thusnelda en el museo degli Uffizi en Florencia

 Bosque de Teutoburg

Interior del bosque

 

 

 

 

Germania omnis a Gallis Raetisque et Pannoniis Rheno et Danuvio fluminibus, a Sarmatis Dacisque mutuo metu aut montibus separatur: cetera Oceanus ambit, latos sinus et insularum inmensa spatia complectens, nuper cognitis gentibus ac regibus, quos bellum aperuit. Rhenus, Raeticarum Alpium inaccesso ac praecipiti vertice ortus, modico flexu in occidentem versus septentrionali Oceano miscetur. Danuvius molli et clementer edito montis Abnobae iugo effusus plures populos adit, donec in Ponticum mare sex meatibus erumpat: septimum os paludibus hauritur. (Publio Cornelio Tácito Germania Cap. I)

 

   La Germania, en conjunto, está separada de las Galias, Retias y Panonias por el Rhin y el Danubio, y de los Sármatas y Dacos o por los montes, o el miedo que se tienen los unos a los otros. El océano cerca lo demás, abrazando grandísimas islas y golfos, y algunas naciones y reyes, de que con la guerra se ha tenido noticia poco ha. El Rhin, saliendo de lo más alto e inaccesible de los Alpes de la Retia, y habiendo corrido un poco hacia Occidente, vuelve derecho hasta meterse en el Océano Septentrional. El Danubio nace en la cumbre de Abnoba, monte, aunque alto, no áspero, y habiendo pasado por muchas y diferentes tierras, entra en el mar Póntico por seis bocas, que la séptima, antes de llegar a la mar, se pierde en las lagunas. (Traducción de Baltasar Álamos de Barrientos)

IMPERIO ROMANO: en verde, la Germania independiente

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