EXÁMENES DE SEPTIEMBRE. 2º DE BACHILLERATO
ORIENTACIONES
El examen durará una hora y media. Se propondrá un texto de César o Salustio de unas 25 palabras. Ejercicios: 1. Traducción del texto (valoración: 6 puntos). 2. Comentario gramatical de un párrafo de no más de siete palabras (valoración: 1 punto). 3. Comentario etimológico de dos vocablos (valoración: 1 punto). 4. Cuestión de literatura; no se preguntará un tema completo, sino sólo una parte (valoración: 2 puntos).
A lo largo de los meses de junio y julio publicaremos modelos de textos y ejercicios para preparar el examen. Podréis consultar incluyendo las preguntas como comentarios. Las respuestas se publicarán, pero no las preguntas ni la identidad de quienes las hagan.
Junto a los modelos de exámenes se publicarán las soluciones a los ejercicios. Pero antes de consultarlas, ¡RESOLVEDLAS VOSOTROS MISMOS!
Modelo 1 de examen para septiembre (un poco difícil para empezar: no os desaniméis).
César se entera de lo que sucede entre los belgas.
Cum esset Caesar in citeriore Gallia in hibernis, ita uti supra demonstravimus, crebri ad eum rumores adferebantur litterisque item Labieni certior fiebat
Notas:
Cum esset: se trata de una oración de “cum histórico”. Consultad los apuntes de las oraciones temporales.
Ita uti = ita ut. Consultad los apuntes de las comparativas.
Certios fiebat = era hecho sabedor de que… Esta expresión rige una oración completiva de infinitivo. Consultad las oraciones de infinitivo.
.1. Traducción del texto. 2. Comentario gramatical del párrafo subrayado. 3. Comentario etimológico de los vocablos “litteris” y “populum”. 4. Tema de cultura: la oratoria y la retórica.
Traducción: Estando César en la Galia citerior en el cuartel de invierno, tal como mencionamos (=hemos mencionado), eran llevados a él abundantes rumores (= se le hacían llegar frecuentes rumores) y también era hecho sabedor por cartas de Labieno (se enteraba también por las cartas de Labieno) de que todos los belgas conspiraban contra el pueblo romano.
Comentario gramatical: El párrafo subrayado es una oración completiva (sustantiva) de infinitivo, con un infinitivo de presente (coniurare) que traduciremos por imperfecto de indicativo, ya que el verbo del que depende es de pasado (fiebat). El sujeto de la oración está expresado en acusativo plural masculino (omnes Belgas). Aparece un complemento en acusativo del singular masculino (populum Romanum) introducido por la preposición contra.
Comentario etimológico:
Litteris: El acusativo singular es litteram > letra (en castellano), lettre (en francés, carta). También en castellano puede tener en plural el significado de carta en expresiones como “le escribí unas letras” (= “le escribí una breve carta”). En el paso del latín al castellano se pierde la -m final; la -e- breve interior sufre síncopa (deja de pronunciarse) y la -tt- geminada se simplifica en una. Derivados en castellano: letrista, letrado, deletrear… Cultismos (aunque la -tt- se resuelve en -t-: literal, literatura, literario.
Populum: El acusativo singular es populum > pueblo (en castellano), peuple (en francés). La terminación -um evoluciona a -o. La -u- intervocálica sufre síncopa (deja de pronunciarse). La -p- intervocálica se sonoriza en -b-. La -o- breve tónica diptonga en -ue. Derivados de “pueblo”: pueblerino, población, poblado, despoblar ( la -o- se mantiene cuando no es tónica). Cultismos: popular, impopular, populista, populacho.
LA ORATORIA: CICERÓN.
Introducción
Según la RAE, la oratoria es el arte de hablar con elocuencia, o sea, con la eficacia para persuadir o conmover que tienen las palabras. Como género literario se concreta en distintas formas, como el discurso o la conferencia. La retórica es el arte de bien decir, de dar al lenguaje escrito o hablado eficacia bastante para deleitar, persuadir o conmover.
En Roma la oratoria en época republicana (sobre todo, en el siglo -I) alcanza un gran esplendor por dos causas principales:
a) desarrollo del derecho civil para la aplicación de la justicia, ya que los jueces eran ciudadanos designados directamente para cada juicio (de manera parecida a los jurados actuales) y a éstos se los convencía en gran medida por medio de la elocuencia.
b) desarrollo de la participación ciudadana en la elección, mediante comicios, de las diversas magistraturas, incluidos los cónsules, que ejercían el poder ejecutivo; a los votantes también se les convencía por medio de la elocuencia y había elecciones todos los años.
Por tanto, había dos subgéneros de la oratoria: la forense (para la defensa o acusación en los juicios) y la política (para defender al pueblo o al senado de un programa político o de la necesidad de promulgar, abolir o reformar las leyes).
Por desgracia, la inmensa mayoría de los discursos, que no se solían publicar, se han perdido. Sólo conservamos los de Cicerón, que se ocupó personalmente de publicarlos y que han servido, a lo largo de la historia, como modelos para los oradores.
En el año -81, el aristócrata Sexto Roscio Amerino fue acusado injustamente de haber matado a su padre para heredar sus posesiones: todos en Roma sabían que la muerte del anciano había sido perpetrada por un oscuro personaje “mafioso”, Crisógono, y su círculo de hombres corruptos para obtener dichas posesiones a bajo precio una vez que éstas le hubieran sido arrebatas a Amerino como castigo por su parricidio. Crisógono había sido uno de los “matones” del dictador Sila, quien durante años había gobernado Roma de manera cruel y con suspensión de las libertades públicas. Ningún abogado estaba dispuesto a asumir la defensa en el juicio por temor a las represalias de Crisógono: tan sólo aceptó el riesgo un joven “sine nobilitate” de apenas 25 años. Se llamaba Marco Tulio Cicerón y se estrenaba en su oficio. Logró la absolución de su defendido. Su discurso brilló de tal manera por su calidad oratoria y por la aportación de argumentos y pruebas que los jueces sancionaron la inocencia de Amerino.
CICERÓN. El éxito como abogado en un juicio tan comprometido lanzó al joven Tulio a la fama: todos hablaban de su valor y de sus inmensas capacidades como orador. Por ello, el partido senatorial (el de los aristócratas, claramente conservador y reaccionario) “fichó” a Cicerón, que era de origen plebeyo aunque rico, y le abrió las puertas para un futuro brillante en la carrera política.
Intervino en los acontecimientos importantes de su siglo. Alcanzó el consulado, aunque algunas de sus decisiones fueron tan duras en relación con la represión de los conjurados en el intento de golpe de estado de Lucio Sergio Catilina que sufrió el destierro durante un tiempo. En la guerra civil entre César y Pompeyo, apoyó a éste y pronunció discursos en contra del otro. Fue perdonado por César tras su victoria. En cambio, en el enfrentamiento entre Augusto y Marco Antonio cambió sus simpatías por el representante de los populares y su ira se dirigió contra Marco Antonio, quien, años después, ordenaría su muerte y expondría su cabeza en el foro.
SU OBRA.
A) Discursos. Se conserva gran parte de sus discursos forenses como defensor y acusador y algunos de sus discursos políticos. La mayoría de ellos eran reescritos y publicados después de ser pronunciados ante los jueces, ante el senado romano o ante el pueblo. Destaquemos los siguientes:
forenses:
Pro Sexto Roscio Amoerino (En defensa de Sexto Roscio Amerino): ya conocemos su contenido.
Pro Archia poeta (En defensa del poeta Arquías): el poeta Arquías, de origen griego, parece que había obtenido la ciudadanía romana de manera poco clara, seguramente mediante un soborno. Como amigo personal de Cicerón solicitó de éste su defensa ante los jueces. Cicerón hizo una apología de los valores del poeta como escritor y humanista. El discurso es interesante, sobre todo, por la defensa que se hace de los estudios humanísticos (humanitates) como actitud ante la vida.
In Verrem (Contra Verres): Cicerón acusó a este político de corrupción y de apropiación indebida de bienes durante su proconsulado en Sicilia. Su discurso fue tan virulento y con tanto acopio de pruebas que Verres huyó de Roma antes de acabar el juicio y nunca más se supo de él.
Pro Milone (En defensa de Milón): Milón fue acusado de haber asesinado a un tal Clodio. El interés de este discurso radica en los argumentos sobre la legítima defensa de una persona agredida que lucha por salvar la propia vida y causa la muerte a su agresor.
Políticos:
In Catilinam orationes quattuor (Cuatro discursos contra Catilina): Es un conjunto de cuatro discursos contra Lucio Sergio Catilina, personaje aristócrata arruinado que, tras ser derrotado por el propio Cicerón en las elecciones a cónsul, organizó un complot (coniuratio) en el que participaron políticos de primera línea e incluso un general, Manlio, que estaba al mando de una legión, con el objeto de eliminar al propio Cicerón y hacerse con el poder de manera violenta mediante un golpe de estado. Como sabemos por este discurso y por la monografía de Salustio (De coniuratione Catilinae), el sedicioso Lucio Sergio, antes de pronunciarse el tercero de los discursos, huyó de Roma para refugiarse en el norte de Italia junto a Manlio, desde donde se rebeló contra el poder legítimo, siendo finalmente vencido y muerto por tropas del estado en la batalla de Pistoya.
In Marcum Antonium orationes quattuordecim sive Philipicae (Catorce discursos contra Marco Antonio, también llamados Las Filípicas). Son el producto de la campaña de Cicerón contra Marco Antonio, rival de Augusto por el poder absoluto en Roma. La virulencia de estos discursos fue tal que recibieron el nombre de “Filípicas” en recuerdo de los discursos pronunciados por el ateniense Demóstenes contra Filipo de Macedonia y su objetivo de sojuzgar a las ciudades griegas en sus aspiraciones de crear un imperio. Desde que se pronunciaron estos discursos, la palabra “filípica” es sinónimo de invectiva o ataque verbal violento.
B) Tratados sobre oratoria.
Cicerón compuso, además, tratados teóricos sobre el arte de la oratoria:
Brutus (Bruto): el título es el nombre del personaje al que va dedicada la obra, que no es sino una historia de la oratoria griega y romana.
De oratore y Orator (Sobre el orador y El orador). En ellas expone toda una teoría sobre la formación del orador y la estructura del discurso, que se pueden resumir en estos puntos:
This entry was posted on Jueves, Junio 3rd, 2010 at 00:02 and is filed under General. You can follow any responses to this entry through the RSS 2.0 feed. You can leave a response, or trackback from your own site.